Enviar una factura directamente a otra empresa
Cuando una factura llega por correo electrónico, su cliente tiene que encontrarla, abrirla y volver a introducirlo todo en su contabilidad. Si usted y su cliente son dos empresas verificadas en m2m.ma, existe un camino más sencillo: la factura llega directamente a su espacio, sin volver a teclearla y sin riesgo de perderse en una bandeja de entrada.
En el momento del envío, elige entre el correo electrónico y el intercambio directo con la empresa destinataria. Esta recibe el documento en sus gastos, como borrador. Lo revisa y luego lo valida en su propia contabilidad. Nada entra en sus libros sin su conformidad.
Quién puede participar
El intercambio está reservado a las empresas verificadas. Al registrarse o más adelante, usted sube su certificado ICE, que encontrará en el portal oficial ice.gov.ma. Nuestro equipo compara este documento con su ICE y su razón social, y le comunica el resultado por correo electrónico. Esta comprobación no se basa en una consulta automática a un registro oficial.
Durante la verificación, usa la plataforma con normalidad: solo el intercambio de facturas con otras empresas queda no disponible. Si una empresa verificada cambia de razón social, vuelve a pasar por esta comprobación.
- ICE de 15 cifras para identificar a la empresa
- Certificado en formato PDF, JPG o PNG
- Factura recibida en borrador, para revisarla
- Correo electrónico siempre disponible para los demás clientes
Lo que no es este intercambio
Este intercambio es interno a la plataforma. No es una transmisión a la DGI, que por ahora no está activa, y no tiene ningún valor fiscal especial. La pantalla de transmisión presente en m2m.ma funciona en modo de simulación. La transmisión oficial dependerá de las especificaciones que la DGI aún debe confirmar.
Que una empresa esté verificada significa que nuestro equipo ha comprobado su certificado. No garantiza su solvencia ni sustituye sus propias comprobaciones sobre un nuevo cliente o proveedor.
Lo que usted gana
Como emisor, sabe que el documento ha llegado al lugar correcto y sigue controlando su cobro como el de cualquier otra factura. Como destinatario, evita introducir datos, y el gasto queda pendiente de su revisión. Sus socios habituales pueden así unirse a usted poco a poco, y cada uno conserva en todo momento la opción del correo electrónico.